Bien,
Otro día pasa,
Otro
día en el que acudiré tarde a mis aposentos después de una de tantas
sesiones en las salas de chat de
Romance Secreto. Mañana, como
siempre,estaré muerto de sueño. Qué mas dá.
No he acabado de pensar
éstas cosas que ya caigo dormido, como mi mujer que ya lleva horas así y
ya forma parte del mobiliario... la cama sólo la usa para dormir desde
hace meses ya, así que... simplemente, a efectos prácticos, está ahi y
nada más. Afortunadamente mi amante me dá lo que mi mujer ya hace mucho
que no me dá.
De repente, algo extraño ocurre, ya no estoy en mis
aposentos... el agua y la espuma me envuelven por completo, asi como el
cosquilleo de las burbujas qe recorren mi cuerpo por aquí y por allá...
aunque éso no es lo más curioso, ya que retirando la espuma que tengo
frente a mí observo una silueta al otro lado... una linda mujer
sonriente me está mirando... me habla, me hace reir, y me acaricia...
juega conmigo... ella sabe que éso me gusta.
De repente, todo
cambia, sin saber cómo, ha desaparecido la espuma, también el agua, y
estoy en la cama... pero... ¿qué cama?... no es la mía... intento
averiguarlo pero... no puedo, unas cuerdas rojas me mantienen atado y
sin moverme. No pasa ni un instante más y ... me estremezco... álguien
me pellizca... y ahí está, sentada encima mío vuelve a estar ella...
luciendo un divino traje de malla y mirándome
provocativamente mientras me pellizca cada vez más fuerte y me hace ver las estrellas..., hasta que finalmente, después de un muy fuerte pellizco, no lo
puedo evitar... y grito.
- Ayyyy, calla! Me contesta una voz.
Estoy confundido, no sé que ocurre... sin saber como tengo libertad y visión... y no sé qué me pasa.
- ¿me vas a dejar dormir de una vez? Estoy muy cansada!
La
voz de mi mujer me ha devuelto a la realidad, la cruda y triste
realidad. No obstante, ahí en sueños estaba ella, mi amante, a la que
tanto deseo. Éso me recuerda que le tengo que pedir otro encuentro... y
espero superar al que he soñado.